Hace algunas semanas concurrí con grandes expectativas a ver el nuevo espectáculo que la compañía de Aníbal Pachano está presentando de forma muy exitosa en el fantástico Velma Café, ubicado en Palermo Hollywood.

Desde el ingreso al Velma Café, hay un aura de misterio y de magia que rodea no sólo al lugar sino también al ansiado espectáculo de Aníbal Pachano y los antológicos Botton Tap. Debo admitir que en este caso mis expectativas eran muy altas y que fueron cumplidas con honores tanto por el extravagante y talentoso Pachano como por los eximios bailarines que conforman el elenco de este musical que es imperdible para los locales y para los extranjeros, de los cuales había muchos esa noche de sábado.

Las 180 localidades disponibles en este espacio estaban cubiertas prácticamente en su totalidad, y los espectadores pudieron apreciar desde el comienzo ese impactante cuadro musical de estilo oriental que dio inicio al show con el increíble tema Chaiyya Chaiyya. Qué mejor forma de comenzar que con un asombroso cuadro que resultó impresionante desde el aspecto visual y sonoro, con un audio impecable (que perduró de principio a fin del show).

Pero Dominó… en Cabaret resalta por muchos elementos creativos y distintivos, relacionados principalmente con el juego de colores en el escenario y por el soberbio vestuario, que asombra al espectador constantemente. Los bailarines y bailarinas de Dominó están a tono con la excelencia del espectáculo, pero es indudable que cada aparición de Aníbal Pachano en el escenario es sencillamente incomparable. En varios cuadros musicales, la destreza de algunos de los artistas es tan increíble que me resultó imposible quitarles la vista de encima mientras realizaban sus pasos. Su ritmo -o el ritmo de la obra, si se prefiere- se transforma en algo tan vertiginoso como contagioso, y le brinda al espectador la posibilidad de sentirse parte de él.

En cuanto a la musicalización, no hay más que palabras de elogio por su muy buena selección, que resulta un verdadero regocijo para la vista y el oído.

La velocidad del show es muy acelerada, y lo bueno es que prácticamente no hay pausa para la emoción y la diversión ya que los cuadros se realizan uno inmediatamente detrás del otro.

Decir que Aníbal Pachano es un artista superlativo y sin igual es una redundancia. Pero lo conmovedor es ver cómo se apodera del escenario en el instante en el que sube a realizar sus cuadros, acompañado correctamente por los bailarines. Pachano parece ser una extensión del escenario, en el que se mueve y desliza con plena naturalidad.

A lo largo de la hora y media de espectáculo, Dominó… en Cabaret presenta una gran diversidad de cuadros de los cuales es muy difícil seleccionar unos pocos ya que todos son conmovedores y vigorosos a su manera. Pero si tengo que resaltar algunos de ellos, elijo Oriente, Can Can Folie, Domino 1, Comparsita, Jessicas, Charleston y Domino 2, por nombrar algunos.

Luego de estos cuadros, llega la hora del monólogo de Aníbal Pachano, con su peculiar visión sobre la realidad argentina, para finalizar con más risas su exquisito show.

Aníbal Pachano, además, participa en el Diseño de Vestuario, se encarga de la Puesta de Luces y Escenografía y es el Creador, Productor y Director General del espectáculo. Lo acompañan en escena Alejandro Lavallén, Sofía Pachano, Fernando Avalle, Pablo Grande, Cleria Zangari, Carola Diehl, Jorgelina Balerdi, Leandro Zanardi, Florencia Daneu, Georgina Tirotta y Emiliano Rossitto.

Dominó… en Cabaret es un espectáculo majestuoso por donde se lo vea, y es un irrefutable recomendado que les sugiero a los lectores.

Dominó… en Cabaret se presenta los viernes a las 20:30, los sábados a las 00:15 y los domingos a las 20 en Velma Café (Gorriti 5520).

Agradecimiento especial: Gonzalo Fondea y Daniel Falcone, y Staff del Velma Café.

María Laura Pacheco
Periodista

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